Facebook + Jobsket: “Trabaja con Nosotros”, talento español al servicio del empleo Mundial

Hoy nos ha maravillado a todos la noticia de que nuestro querido Facebook podrá convertirse en el mayor portal de empleo del mundo gracias a una aplicación desarrollada con “talento español” desde la compañía Jobsket ( empresa que desarrolla tecnología semántica para el sector de los recursos humanos)  y que se denomina “Trabaja con nosotros”
La noticia ha copado todos los diarios digitales especializados en temas de recursos humanos. Y es que no es para menos, pues, una aplicación que, aunque inicialmente está disponible para España y Latinoamérica, próximamente podrán utilizar 500 millones de usuarios potenciales, ofrece unas grandes posibilidades para las empresas ávidas de reclutar talento a través de estrategias 2.0
Si en los últimos años las organizaciones han pasado rápidamente de solicitar curriculums en papel a través de la prensa o la radio, a requerirlos a través de mails, a poder tener formularios estándares en sus páginas web que les permitieran tratar esos datos en diferentes bases, a introducirse, no hace tanto tiempo, en las grandes posibilidades de las redes sociales profesionales como xing,  linkedin,…ahora se da un paso gigante en esta revolución de la selección del talento, como es disponer de la posibilidad de publicitar tus ofertas de empleo, recibir solicitudes y realizar marketing de tu empresa en esta economía globalizada en la que vivimos de una forma diferente. Y no es que pensemos solamente en el ahorro de costes de un proceso de selección con herramientas como esta, sino en el hecho de que se abre la posibilidad de tener un mayor número de candidatos con el perfil idóneo, y además, en el lugar del mundo en el que lo necesitas.
Podemos afirmar al mismo tiempo que todas estas ventajas estarán en nuestras manos a golpe de varios clicks, ya que, para utilizar la aplicación “Trabaja con nosotros”, las empresas sólo han de disponer de una página en Facebook que se puede crear de manera gratuita. La aplicación instalará una pestaña nueva, denominada “Empleo”, desde donde los futuros candidatos podrán acceder a las ofertas de trabajo de manera sencilla.
Para las empresas el poder publicar ofertas de trabajo en Facebook hace posible que puedan ser promocionadas dentro de las redes sociales de los candidatos, lo que significa llegar a un mayor número de futuribles trabajadores potenciales de una manera más rápida y ágil.
Para el candidato la aplicación también es sencilla de utilizar. Solamente, tendrá que acudir a la página de la empresa en Facebook y visitar su nueva pestaña de Empleo. En este espacio verá todas las ofertas disponibles y podrá inscribirse en las mismas, además de poder chequear el estado de sus solicitudes, o realizar su propia autocandidatura. Pensemos asimismo, que todo ello se realizará sin llenar largos cuestionarios, salir de la red, o mandar un solo mail ( ¿estaremos asistiendo en directo a la colocación de una pala más de arena que enterrará en uso del mail personal?)
Esta nueva aplicación está programada para ser utilizada de manera gratuita durante el primer mes. Pasado este tiempo la empresa ha de contratar uno de los planes de precios de Jobsket ATS (htpp://apps.facebook.com/jobsket)
Para algunos como nosotros que hemos trabajado tanto en el mundo de la orientación laboral, como en el otro lado de la barrera realizando selección de personal, con procesos de selección incluso masivos, se abre una nueva etapa de grandes cambios, y por tanto, mejoras en nuestro trabajo.
Por cierto, como nota bibliográfica de apoyo a los que nos iniciamos en este magnífico mundo, la pasada semana Amparo Díaz LLairó presentó su nuevo libro “El talento está en la red”, publicado con la editorial LID y que sin duda, en palabras de la editora Helena López Casares, constituye un manual “que ayuda a entender qué significan las redes sociales y cómo se pueden utilizar de forma eficaz en el reclutamiento”. Y es que, sin duda, como declara la propia Helena “las empresas que no se suban al carro de la era 2.0 se van a quedar atrás porque las mejores van a estar en la red”.
¿Nos subimos?
Sergio Martín Corzo

Empleo: ¿Cuidas tanto tu perfil 2.0 como el 1.0?

Tradicionalmente, en los que a la búsqueda de empleo se refiere, se ha insistido muchísimo en la importancia de tener un elaborado un buen currículum en la medida en que es la primera imagen que van a tener de nosotros las personas que se dedican a la selección de personal.
Prácticamente nos sabemos de memoria los consejos y recomendaciones sobre este particular: usa un folio de calidad, usa un tipo de letra legible y que no llame demasiado la atención, presenta la información de manera ordenada, ten cuidado con los márgenes, si pones foto que sea clara, etc…no vamos a entrar a detallar más estos aspectos porque ya se han comentado en múltiples ocasiones.
Es cierto que nuestra hoja de vida puede ser la primera información que tenga una empresa acerca de nosotros, pero los tiempos están cambiando, y con una simple búsqueda en google, cualquier persona puede saber poco, algo o mucho de nosotros, dependiendo de nuestra presencia en la red. Entonces, si estamos siendo visibles en la red, ¿no deberíamos cuidar un poco nuestra imagen en el 2.0?
Con respecto a la imagen, nos guste o no, la forma en la que nos presentamos puede decir mucho de nosotros, aunque los prejuicios y estereotipos provoquen distorsiones en la percepción de la realidad. Pero aún así, a nadie se nos ocurriría presentarnos en chándal a una entrevista de trabajo, ni siquiera si nos dedicásemos a preparadores físicos. También se ha hablado mucho de este tema, y podemos estar de acuerdo en que hay que adaptar nuestra imagen a la hora de acudir a una entrevista, ya que no es lo mismo un puesto de alta dirección que un monitor sociocultural, por poner un ejemplo.
Pues resulta que muchos perfiles 2.0 aparecen en chándal, y aparte es viejo y raído. Me refiero a que muchos de nosotros sobreestimamos el uso que se le da a la red en la búsqueda de empleo, en el sentido de que los que lo usamos pensamos que “todo el mundo” conoce estas herramientas y se le da la utilidad adecuada. Nada más lejos de la realidad: son muchas las personas que buscan empleo que no aprovechan con eficacia los portales de empleo o las redes sociales.
Si nos molestamos en hacer un buen currículo, en planchar nuestra ropa y cortarnos el pelo para tener una buena presencia, hagamos un esfuerzo en hacer algo parecido en el 2.0. Muchos de los perfiles que aparecen en las redes profesionales son sólo un avatar gris con una “careta” y una breve información del perfil profesional, aunque a veces ni siquiera eso. Ya hablé hace tiempo, en el otro blog, acerca de la conveniencia de empezar por poner una foto que nos identifique, o si no, parémonos a pensar un momento: ¿escogerías tú como reclutador a una persona que no se identifica en las redes? ¿qué impresión te daría?
Es cierto que insertar o no la foto en el currículo ha sido un tema frecuentemente debatido (acerca de la “obligatoriedad” o ventajas y desventajas de ponerla), pero aunque parezca algo incoherente, en los tiempos de las redes sociales la gente tiene ganas de desvirtualizarse,  de verse la cara. En cierta medida ha ocurrido que durante las últimas décadas nos hemos olvidado cada vez más de relacionarnos entre nosotros, y las redes, aunque mucha gente piense lo contrario, han ayudado a generar nuevas vías de comunicación digital que ayudan a la interacción social tradicional.
Es importante saber que no tenemos que esconder nada, pero tampoco elevar la extimidad a un grado superlativo. Tener una foto que nos identifique tampoco significa que cualquier reclutador pueda ver todos los viajes y fiestas que hemos hecho en los últimos años; es un tema totalmente subjetivo, pero deberíamos estar atentos a la configuración de la privacidad en las redes. En todo caso, hablando de perfiles profesionales y de búsqueda de empleo 2.0, y más allá de estar guapos en la foto o no, sí que deberíamos reflexionar acerca de si queremos estar en chándal o no.
Si queremos transmitir una buena imagen, y ya lo hacemos en el currículum 1.0 ¿por qué no hacer un mínimo esfuerzo por hacerlo también en el 2.0? Si nos limitamos a aceptar la invitación de un amigo en linkedin y a rellenar unos cuantos datos, no sólo no estamos haciendo nada útil, si no que probablemente estemos dando una imagen de cierta dejadez que no sería demasiado recomendable para posicionarnos en el mercado de trabajo. Nos molestamos en hacer una especie de “lista de la compra” en nuestro currículo analógico, anotando todos los cursos, seminarios, jornadas, conocimientos y demás elementos que consideramos importantes, pero muchos de nosotros, sin embargo, no hacemos demasiados esfuerzos en tener un perfil completo en las redes profesionales o portales de empleo, pensemos un poco en ello.
Sólo nos cuesta unos minutos observar la estructura que tiene la red social profesional o el portal de empleo: todos son muy similares y gastando unos minutos de nuestro tiempo podemos detallar todos los aspectos que consideramos relevantes de nuestra trayectoria, con lo cual conseguimos dar una imagen “completa”, y a la vez facilitamos las cosas a las personas que nos quieras conocer de un modo profesional.
No es caprichoso lo que digo: observemos un momento un caso que podría ser común: una persona se inscribe en un portal de empleo, y sólo pone su licenciatura o estudios principales, sin poner foto para identificarse. Sin embargo, otra persona con sus mismos estudios coloca una foto en donde hacer una desvirtualización previa y anota detalladamente todos sus conocimientos y experiencia profesional ¿OpinaríamosOpinaríamos de diferente manera sobre estas dos personas? ¿Te daría más “fiabilidad” una sobre la otra?
No quiero dar la idea de que la imagen 2.0  es la panacea a la hora de encontrar trabajo: hay muchas variables incontrolables en el proceso que pueden a hacer que las cosas salgan peor o mejor, pero ya que nuestra imagen en la red sí es controlable, sería recomendable hacer un pequeño esfuerzo por mejorarla: seguro que mal no nos hace.
Oliver Serrano León

TWITTER: ¿MEDIOS O FINES?

Una de las cosas que más me llama la atención de twitter es que uno de los temas preferidos para hablar es el propio twitter (algo que alguna vez he denominado en mi timeline como “metatuiteo”). Pienso que una de las razones de este fenómeno es la explosión de popularidad que ha tenido esta red en el último año en España, y que también, de alguna manera, todos nos asombramos cada día de la cantidad de gente interesante que podemos conocer y del funcionamiento ágil y rápido que nos ofrece el la aplicación del pajarito.

Casi todos, en cierta medida, conocemos ya las bondades de twitter: hay gente que le da un uso algo histriónico y retransmite por la red sus sentimientos, emociones y quehaceres diarios; ciertas personas publican en el pequeño espacio disponible frases o citas para la reflexión (algo así como algunos sobres de azúcar en su parte trasera),otros prefieren usarlo como una vía de promoción de su producto; algunos lo usan como extensión de su blog personal o profesional, y muchos hacen un uso que yo denominaría “mixto”: tuitean lo que escriben en la blogosfera, pero sin dejar de tener una participación activa compartiendo enlaces interesantes y manteniendo mini conversaciones en los ratos que pueden.
En cualquier caso, y como quiera que sean sus múltiples usos, hay que reconocer que el crecimiento en su número de usuarios su popularidad no hacen más que crecer, llegando a ser en muchas ocasiones un medio de comunicación de referencia; también he comentado alguna vez en el timeline que antes en la TV referencias a twitter, y ahora pasa lo contrario, nos enteramos de las cosas de la TV por twitter ( y si hacemos algo de fuerza, logramos que algunos tuiteros aparezcan en la pantalla ).
Pero no es mi intención hacer un pormenorizado estudio del comportamiento tuitero (ya en su día hice un pequeño acercamiento hablando del egocentrismo 2.0). Mi reflexión va dirigida al planteamiento con el que participamos en twitter. Cuando leía el otro día una frase de @AgustiLopez, que decía algo así como “si te das de alta en linkedin pero no haces nada, en vez de una red se convierte en un directorio”, me hizo pensar enseguida que en muchas ocasiones tenemos unas expectativas demasiado elevadas con respecto al mundo 2.0
En general solemos tener un problema con los objetivos y las expectativas de cambio. Uno de los fenómenos que ocurren con más frecuencia es que queremos que algo cambie, pero sin cambiar nada (como si se tratase de pulsar un botón on/off para generar el cambio). @JoseLdelCampo y otros muchos blogueros del área de empleo y recursos humanos ya han comentado varias veces que el 2.0 no sirve de mucho si no profundizamos un poco más. El hecho de estar inscritos o apuntados en una red, ya sea social, profesional o de otro tipo, no implica ningún hecho en particular, aunque estemos “conectados”.
Sin embargo muchas veces ocurre lo contrario: pensamos que una herramienta “mágica” nos dará nuevas y múltiples oportunidades, y que la vida ya no será como antes. La ilusión del control nos domina, generamos expectativas no realistas, bien por desconocimiento o por una excesiva idealización de las posibilidades del pajarito azul, y no somos conscientes de que quizás sea él quien nos domine de alguna manera. Twitter es una magnífica herramienta de comunicación, pero no la confundamos con un fín en sí mismo.
Lo malo del asunto es que si nuestros objetivos se sitúan a la altura del Everest, y nada más llegar al campo base nos sentimos agotados, sin oxígeno y desanimados, es posible que fuera mejor escalar pequeñas colinas todos los días. Pensamos que twitter es todo y todo está en twitter, pero no es así: el panorama es bastante “sectario” todavía, y es más una mayoría que no está que la que sí, aunque la participación de los diferentes sectores sociales sea cada vez mayor. En todo caso todavía hay muchos segmentos de la población que no usan twitter, y eso hay que tenerlo en cuenta.
Visto lo visto, mejor sería plantearnos objetivos como “voy a ver si encuentro personas o enlaces interesantes por aquí” que “surgirán decenas de proyectos innovadores que harán que mi futuro dé un vuelco”. Lógicamente son dos ejemplos muy extremos, y las cosas no son nunca negras o blancas del todo, pero en todo caso o ideal es plantear objetivos más cercanos y alcanzables, y sobre todo, no esperar demasiado a cambio de nada. Ni mucho menos quiero ofrecer una visión pesimista del asunto: se pueden lograr muchas cosas con twitter, pero son las que son, y para subir una escalera hay que ir peldaño a peldaño, porque si no corremos un riesgo muy probable de darnos un buen trastazo.
Twitter nos ofrece información, comunicación…un medio muy eficaz para estas labores, y que seguramente nos puede ayudar mucho a establecer nuevos enlaces y contactos, pero no subestimemos el 1.0; el timeline sigue corriendo pero debemos ser nosotros los que decidamos qué camino elegir.

Oliver Serrano León

COMUNICACIÓN: DE LAS SOCIEDADES ORALES AL RT

Se calcula que el lenguaje aparece hace 100.000 años, aunque el Homo Sapiens hubiera surgido hace 150.000 produciendo un proto-lenguaje. Es el Homo Habilis, caracterizado por su aumento craneal y sus desarrolladas articulaciones a quién podemos asignar el comienzo del uso de la lengua.

Hasta el momento de la creación de la escritura, existía la necesidad de almacenar de alguna forma en la memoria colectiva e individual toda clase de información (historias, nombres, mitos…). Para ello, se crearon mapas lingüísticos (rituales), entre los que se encuentran:

§ Las fórmulas: Introducción oral breve y acompañada de música, a partir de la cual se engancha una exposición extensa de todo aquello que recuerda. Se utiliza en el aprendizaje ya que resulta una fórmula fácil y sencilla.

§ Los nombres de lugares y personas: Los nombres propios hacen referencia a nombres de los diferentes clanes y lugares, a pesar de ser limitados, son clave para memorizar qué existe en el sitio mencionado.

§ La poesía: Histórica, religiosa, mitológica, etc. suele ser musical, teniendo ritmos muy definidos.

§ Las narraciones: Históricas, personales, introducciones a historias más grandes pero que contienen mucha información histórica.

§ Los repertorios legales o de otra índole: Son las más raras, escasas, ya que ocupan mucha memoria.

Estas fórmulas se transmiten de boca en boca hasta la aparición de la escritura. Dentro de este grupo podemos incluir las técnicas de los chamanes que recurrían a un entrenamiento para memorizar con recursos relacionados con la memoria auditiva: ritmos, movimientos, sonidos, melodías, etc.

A partir de este momento, y de forma asíncrona, poco a poco distintas civilizaciones van adoptando diferentes formas de escritura (Mesopotamia, Egipto, Asia, culturas mesoamericanas…), aunque la aparición de la escritura está ligada a la aparición de la división social. Las primeras escrituras aparecieron en los templos, donde se localizaba la clase sacerdotal. Los sacerdotes se encargaban de la contabilidad y la administración de los impuestos, utilizando para ello unas tablillas de arcilla, donde el número tenía más peso que la letra (escritura cuneiforme).

Más adelante, gracias a los fenicios aparece el alfabeto semítico y son los griegos los que empiezan a usar 5 vocales y la escritura de izquierda a derecha. Un tiempo después, se extiende por el mediterráneo y es adoptado por los romanos, constituyéndose finalmente el latín, antecesor de las lenguas románicas.

Podemos considerar la comunicación una necesidad básica, aunque no aparezca explícitamente en la pirámide de Maslow. Se dice que la Historia aparece como tal con la comunicación escrita, y no cabe duda de que haya sido la principal vía de transmisión de conocimientos en los últimos siglos. Gracias a la escritura hemos podido aprender en el cole, leer nuestras primeras novelas, escribir nuestros apuntes cuando ya somos mayores, cotillear con algunas revistas o pasar muy buenos ratos en la biblioteca.

Pero no toda la escritura se resume en asuntos académicos, ni mucho menos. Con la aparición de Internet (¿recuerdan los primeros BBS, el IRC, ese primer muñeco del Messenger…?) la comunicación escrita e inmediata entre personas creció exponencialmente. Si bien las posibilidades no eran muchas, esas herramientas nos daban la posibilidad de una comunicación bidireccional o incluso multidireccional en tiempo real, lo que podía ya sustituir a las conversaciones por teléfono. Por supuesto, la llegada del e-mail sustituía también de alguna manera al correo tradicional o a las postales.

Sin duda, la salida al mercado de la telefonía móvil reforzó en gran manera la comunicación escrita, ya que, aunque los fabricantes no lo preveían en un primer momento, los mensajes de texto cundieron entre los usuarios y siguen suponiendo hoy en día una parte importante de la facturación de las empresas proveedoras.

Es en este contexto del auge de la comunicación electrónica cuando Internet 2.0 nos ofrece las redes sociales. Ya no se trata sólo de saludarnos o de desearnos un feliz año nuevo por el Messenger o por Internet; ahora podemos subir vídeos, música, enlazar páginas web y tener una comunidad de amigos, usuarios o seguidores que son capaces de seguirnos de inmediato. A la vez, podemos leer la prensa nacional e internacional, revisar blogs interesantes, conocer de primera mano las cotizaciones en bolsa o ver en youtube los vídeos más interesantes o absurdos, si cabe.

Una de las últimas revoluciones si hablamos de comunicación es Twitter. Esta aplicación, llamada a veces “minifacebook” o herramienta de “microblogging” comparte varias de las mejores características de otros estándares: es rápida, permite subir enlaces de todo tipo y sobre todo permite una interacción rápida por la limitación e caracteres, similar a la de los mensajes SMS de los móviles. Twitter mantiene en contacto a profesionales, políticos, usuarios anónimos y cualquier persona en general, favoreciendo una interacción eficiente y fluida.

Pero una de las cosas más curiosas que me resultan de Twitter es el concepto de RT. El retweet o retuiteo es una función que incorpora, con la cual volvemos a mostrar a nuestros seguidores o followers una información que nos ha parecido interesante, lo que hace que se distribuya rápidamente por la red. Es algo así como “¿no te has enterado de…? Espera, que te lo paso”. Se ha escrito mucho últimamente en la blogosfera acerca del tema (me gustó especialmente el último post de @arey), donde se expone que quizás se hace un uso excesivo del RT, o se “piden” demasiados RT. Al fin y al cabo, un RT es dar a conocer algo que nos ha gustado, pero parece ser que muchas personas “lo necesitan” para su supervivencia en la página del pajarito.

Algunos usuarios retuitean por costumbre casi todo lo que leen, otros son más selectivos y otros puede que no lo hagan nunca; no cabe duda de la utilidad del RT: es una manera de mostrar lo que leemos, sobre lo que opinamos, noticias, etc…Ya existen rankings de los usuarios más retuiteados o más seguidos por los navegantes.

Lo que me pregunto es si de alguna manera todo este maremagnum de tecnología está haciendo que se pierda de alguna manera la comunicación oral. Esa que nos permite ver los estados de ánimo, la que incluye lenguaje no verbal y las que nos deja ver las emociones del otro. Muchos dicen que contactar con personas virtuales hace que luego se desvirtualicen y amplíen sus redes sociales, pero ¿tú que opinas?

Oliver Serrano León

Nota: parte del contenido tomado de Wikipedia

EGOCENTRISMO 2.0: NARCICISMOS DIGITALES

Hace poco más de un año Sergio y yo descubríamos el universo bloggero. Desde que nos conocemos, que ya son unos cuantos años, nos ha encantado conversar de múltiples temas, aunque casi siempre con la Psicología de por medio. Pocos días atrás cumplimos un año en el blog, y dimos buena cuenta de ello regalando varios trozos de tarta a nuestros seguidores y visitantes.

Son varios años ya los que han pasado desde la explosión de los blogs en Internet. Mientras los capitanes de barco han apuntado desde tiempos inmemoriales sus incidencias y desarrrollo de viajes en sus cuadernos de bitácora, los diarios en en la red han permitido múltiples oportunidades de expresión a millones de personas en todo el mundo. Muchos de los blogs empezaron como una recopilación de artículos de autores ajenos (todavía hay muchos de ese estilo), o bien cuadernos personales donde se iban anotando las vivencias del día a día.

Con el tiempo la blogosfera se ha llenado de páginas de todo tipo: personales, profesionales, de ayuda, blogs corporativos, o webs temáticas, donde podemos encontrar infinidad de información, opinión y documentación de todo tipo. También se han convertido en punto de enlace para transmitir o retransmitir información, aunque con el auge de las redes sociales, esta utilidad quizás ha pasado a un segundo plano.

Pese a que muchos auguran el fin de la era de los blogs con el nacimiento de estas redes y del mal llamado microblogging (ej: twitter), no cabe duda que son incontables los blogs que nos podemos encontrar en la telaraña electrónica. Nosotros en este año hemos tenido la oportunidad de contactar, aunque sea de forma virtual, a enormes profesionales que de otra manera nos hubiera sido muy difícil conocer. Incluso es muy habitual que trabajadores de diferentes empresas tengan sus propios blogs, aunque todavía existan organizaciones blogalifóbicas.

Pero todo lo que trae ventajas también conlleva problemas. El primer fenómeno problemático conocido fue el del spam (todavía en vigencia), donde se envían correos electrónicos masivos. Pero uno de los grupos más conocidos en los foros son los “trollers”, que son personales que se dedican a hacer spam, llamar la atención o polemizar con el fin único de llamar la atención o de hacer publicidad de su sitio web, en muchas ocasiones de dudoso contenido.

Después de un cierto tiempo conectado a las redes sociales y profesionales, he detectado que muchas personas usan estas herramientas como un método de elevar su autoestima. Seguro que todos hemos conocido (y también eliminado de nuestros contactos) a personas que inundan el muro de facebook o el timeline de twitter con contenidos varios y que agregan al mayor número posible de amigos o seguidores. En algunas ocasiones estas personas pueden llegar a sentirse mal si sus posts no son comentados, o si los comentarios no son del todo favorables, es decir, basan su autoestima en estos fenómenos como muchas veces un aficionado al tunning puede basar su ego en la cantidad de piezas agregadas a su coche.

En la blogosfera, aunque se trata de un medio menos inmediato que el de las redes sociales, el fenómeno es parecido. No cabe duda de que cuando nos leen, seguramente nos sentimos bien: con alguna probabilidad hemos aportado algo que resulta interesante a los lectores, logramos más suscriptores y seguidores en twitter, y de alguna manera nos hacemos un poquito más protagonistas.

Más allá de los posibles fines lucrativos de un blog (realmente pocos pueden decir que vivan de él), el fenómeno de los “followers” se ha generalizado, tanto en el uso del sustantivo como en el de los lamentos y suspiros por conseguir más (“Ojalá tuviera tantos followers como tú…¿cómo lo haces?”; “Mi madre, que cantidad de seguidores y visitas tiene esta persona, voy a seguirlo a ver si se me pega”). Lo problemático es que dependamos de ellos para que nuestra valoración de nosotros mismos sea directamente proporcional a la cantidad de visitantes, suscriptores o seguidores.

Aunque el término “narcisismo” no sería del todo aplicable a este fenómeno (sobre todo porque la palabra implica egoísmo, y la filosofía 2.0 implica compartir y colaborar), bajo mi punto de vista sí existe un narcisimo digital o ego 2.0, donde la persona depende de su popularidad en la red para sentirse mejor: si tengo más fotos etiquetadas en Tuenti, soy más “guay”, si me retuitean en twitter, soy el amo del mundo, etc…Los rankings también ayudan, en cierta manera a incrementar este narcisismo (“estoy en el puesto 7 de la lista de más leídos, he aparecido en el ranking de los más seguidos”, etc. Desde luego, la inmensa mayoría las personas que escriben en la red no tienen estas características pero…

¿Crees que de alguna manera los posts te suben la autoestima? ¿te sientes mejor cuantos más seguidores tienes? ¿en qué medida le das importancia a todo esto? ¿usas Internet como un medio o como un fin en sí mismo?

Oliver Serrano Léon

Viñeta: Forges

GOOGLE COMPRA FACEBOOK Y TWITTER, COMIENZA INTERNET 3.0

Ayer se confirmaba en los medios de EEUU la compra por parte del gigante de las búsquedas de las dos herramientas más usadas en lo que respecta a las redes sociales: Google ha hecho pública la compra de Facebook y Twitter.

Aunque se ha intentado mantener la discreción hasta el final de las negociaciones, en los últimos días los rumores se acrecentaban en varios foros norteamericanos, filtrándose a los medios algunos de los términos del acuerdo económico.

Según las últimas informaciones, Google pagará a Facebook 800.000.000 millones de dólares y a Twitter sólo 50.000.000 (se asegura que la cantidad a pagar a la red de microblogging está más que justificada, ya que sólo se permiten usar 140 caracteres). Microsoft no ha tardado en responder a esta agresiva estrategia empresarial, y ya ha hecho una oferta para comprar Linkedin y Xing, intentando de esta manera apropiarse de las redes profesionales; por el momento nada se sabe acerca de si estas conversaciones van a llegar a buen puerto.

Por su parte, el gabinete de prensa de Google en España, ha enviado una nota informativa con los principales cambios que sufrirán facebook y twitter:

A partir de ahora, habrá que subir fotos a Twitter ( un mínimo de 10, y por lo menos 2 deben ser de fiestas o eventos ociosos, donde se nos vea contentos).

Sólo se permitirán un máximo de 5 RT al día, para no saturar la red, y el contenido de los retuiteos será revisado por el administrador del servicio, para evitar posibles contenidos maliciosos.

En lo que respecta a Facebook, tendremos que tener como mínimo a 643 amigos, participar en al menos 23 juegos online y ser fan de 30 páginas. Si no se cumplen estos requisitos, seremos expulsados de la red social y tendremos que hacernos una cuenta en Hi5.

El objetivo final es la total integración de las dos redes. El próximo proyecto, que está en fase de experimentación, es crear un pendrive donde se incluyan ambas aplicaciones e implantarlo en el lóbulo occipital del cerebro de los usuarios, para no depender así de ningún portátil o teléfono movil. Vodafone y Movistar ya han mostrado su interés por ofrecer sus servicios vía Wi-Fi para la conexión de ese pendrive. Lógicamente, los posts en facebook y los tuiteos en twitter se harían a través de telepatía, captando el pendrive en tiempo real nuestros pensamientos y opiniones.

Con esta estrategia Google quiere pasar a Internet 3.0, donde la unificación de servicios sea la principal consigna y estemos conectados a la red permanentemente, como si fuera la realidad misma. No se descarta que en un futuro, en los paritorios de los Hospitales Públicos se de la opción de agregar un nombre de usuario a los recién nacidos y crearles un perfil nada más nacer. El Ministerio de Sanidad ha confirmado que va a haber una próxima reunión con Google España para aclarar estos aspectos y firmar un acuerdo de colaboración.

¿Qué opinas? ¿Estamos ante un monopolio 3.0? ¿Peligra el uso de las redes sociales?

Oliver Serrano León

P.D. 29/12/2009: Como muchas personas se habrán imaginado, la noticia es una tremenda inocentada ¿ha picado alguien?, aunque quién sabe lo que hará google en unos añitos. Gracias por las visitas y hasta el próximo 28 de diciembre. Saludos a tod@s

VOUYERISMO 2.0: ¿SÓLO MIRAS O TAMBIÉN PARTICIPAS?

En plena ebullición de las redes sociales y profesionales, muchas personas se hacen cuentas compulsivamente en diferentes servicios que nos ofrece actualmente la red. A quién le interesa un ligue más o menos fácil se inscribe en Meetic, los adolescentes con las hormonas a rebosar abren una cuenta en Tuenti, en dónde el número de fotos donde aparezcan etiquetados es directamente proporcional a su autoestima; los trabajadores que buscan aumentar sus contactos profesionales se apuntan a Xing o Linkedin, y en general, el común de los mortales está registrado en facebook, y algunos menos en twitter.

Tim O’Reilly se refería en la conferencia O’Reilly Media a la Web 2.0 como “una segunda generación en la historia del desarrollo de tecnología Web basada en comunidades de usuarios y una gama especial de servicios, como las redes sociales, los blogs, los wikis o las folcsonomías, que fomentan la colaboración y el intercambio ágil y eficaz de información entre los usuarios de una comunidad o red social.” La Web 2.0 era, al fin y al cabo, una web social por el enfoque colaborativo y de construcción social de esta herramienta.

Las redes sociales y profesionales han alcanzado en poco tiempo millones de usuarios, y no cabe duda de su utilidad: por un lado nos permiten estar en contacto con amigos y familiares de los que hacía tiempo que no sabíamos nada (ahora podemos saber dónde van de vacaciones y dónde se toman las copas) y por otra parte también nos dan la posibilidad de compartir información con profesionales de nuestra área de trabajo y estar al día de las publicaciones interesantes en la red.

Pero, curiosamente, muchas de las personas que se inscriben en este tipo de servicios son “pasivos”, es decir, tienen una una cuenta activa pero apenas hacen uso de ella. Podemos ver su perfil personal y profesional, pero no hacen una participación activa en la red. ¿Debe ser esta la filosofía 2.0? ¿Apuntarnos sólo por el mero hecho de hacerlo? Creo que no. No se trata de practicar un tipo de voluntarismo, en donde nos sintamos obligados a compartir información y contenidos, pero desde luego, si queremos que los demás compartan, también deberíamos tenerlo en cuenta nosotros.

Hasta el momento, y esperemos que nunca aparezca, no hay ningún dogma de fe que nos indique qué uso debemos darle a las herramientas 2.0: muchas personas sólo las usan para promocionar un producto, otras lo usan para dar a conocer ideas, pensamientos y reflexiones, y en general la utilización de estos recursos es tan libre como la libertad de la persona que los use.

Pero aunque estemos inmersos en el 2.0, hay muchos usuarios 1.0, o como mucho 1.5. Están en la red, pero la usan como vampiros, chupando bytes y píxeles. No nos cuentan nada, no comparten, no opinan y no se expresan. Hacen un uso plenamente unidireccional de la red: veo una cosa que me gusta, la cojo, la uso, la copio o la tiro a la basura, pero no hacen un trabajo colaborativo ni aportan nada a los demás.

Tal y como decía senior manager hace unas semanas, “el 2.0 debe ser una actitud”, más allá de que nuestro perfil aparezca en todas las redes posibles. Somos todos los que creamos esta comunidad, y si son sólo unos pocos los que de verdad hacen que funcione, estamos abocados a un 2.0, pero a medias.

¿Y tú? ¿Participas o sólo miras?

Oliver Serrano León

MICROLIDERAZGOS EN LA RED: MANIFESTACIONES 2.0

La semana pasada pudimos asistir a una de las mayores revoluciones en la red española debido a una disposición final del anteproyecto de ley de Economía Sostenible. La disposición polémica introduce la posibilidad de interrumpir Internet, previa autorización judicial, a aquellos abonados que descarguen archivos protegidos por derechos de autor. Además, el texto obliga a los operadores a “facilitar los datos” de aquellos “responsables” que estén realizando actividades presuntamente vulneradoras de los derechos de autor.

De todo esto se encargaría una comisión tutelada por el Ministerio de Cultura, lo que ha suscitado las críticas de la Asociación de Internautas y de cientos de miles de usuarios en la red que no consideran apropiado que no sea un juez el que se encargue de decidir si estas acciones son legales o no.

Paralelamente, en algunos blogs nacionales ( ver jmbolivar, yoriento, cloud consulting, senior manager, somos personas, no recursos, etc…) se debate en la actualidad la necesidad del uso de Twitter como herramienta de para comunicar y compartir contenidos, es decir, ser 2.0 o no serlo. Independientemente de la opinión de cada cual, lo cierto es que los hechos ocurridos hace unos días nos han demostrado algunos cambios importantes, sobre todo en lo que se refiere al liderazgo.

Siempre hemos entendido que el líder es alguien respetado, admirado y seguido por su equipo de colaboradores, construyendo las mejores condiciones para que su organización avance, dando siempre el ejemplo, y poniendo en práctica proyectos de principio a fin. En el caso de los liderazgos sociales (política, movimientos activistas) estamos acostumbrados a que sea una persona la que porte el mensaje y tenga una masa detrás que le siga en sus reivindicaciones y sus acciones.

En estos días hemos podido comprobar cómo la figura del líder personal se ha diluido en una suerte de microliderazgos en red. El uso de las redes sociales hace que, aunque haya una o varias personas que generen un mensaje y lo difundan, seamos todos en conjunto quienes ejerzamos un liderazgo en grupo, ya que las herramientas actuales nos permiten que la transmisión de la información sea instantánea y que el debate se genere también de inmediato.
Una de las más inmediatas consecuencias de una reivindicación social es la manifestación en la calle. Habitualmente se convoca a las personas para que protesten en la calle contra lo que consideran injusto, concentrándose durante unas cuentas horas con pancartas que identifican el motivo de la protesta. De este tipo de hechos, según sea más o menos relevante suelen dar buena cuenta los medios de comunicación.

Pero desde hace poco tiempo creo que el concepto de manifestación no tiene por qué incluir necesariamente salir a la calle. Aunque siempre seguirán existiendo convocatorias “tradicionales”, la figura de los microliderazgos ha puesto sobre la mesa una nueva forma de manifestarse, a lo que yo llamo “manifestación 2.0”. Si antes necesitábamos salir a la calle para ser escuchados, el facebook, twitter y otras redes han sustituido al asfalto; ya no hacen falta carteles, pancartas, megáfonos u otros utensilios. El uso de la red es tan universal que la prensa y televisión no son imprescindibles, porque Internet se ha convertido en el medio de comunicación más importante.

¿Nos hubiéramos imaginado hace unos pocos años la retransmisión vía twitter de la reunión de los bloggers con la Ministra de Cultura? Seguramente no. La inmediatez en la transmisión de datos nos hace a todos un poco líderes a la vez que masa de protesta. Somos capaces de ver en directo como los bloggers se reúnen con algunos altos cargos del Gobierno, y conocemos en tiempo real sus opiniones e impresiones. El universo 1.0 (radio, TV, y prensa tradicional) se queda atrás con respecto a la red.

Si los modos de comunicación cambian, la manera de manifestar las opiniones también lo hace. Estamos en la era de las manifestaciones 2.0. No nos veremos en la Puerta del Sol, ni en la Rambla de Canaletas, ni en ninguna otra parte. Ya no es necesario. Lo que sí veremos es el twitter ardiendo de noticias y compartiendo, debatiendo y discutiendo informaciones y opiniones.
Nos vemos en las redes.

Oliver Serrano León